Evaluación ortopédica y prueba de flexión en el examen precompra: la clave para detectar cojeras ocultas

Uno de los momentos más decisivos dentro del examen precompra de un caballo es la evaluación ortopédica.
En apariencia, un caballo puede moverse correctamente, pero solo un examen minucioso de su aparato locomotor —combinando observación, palpación y pruebas de flexión— permite determinar si realmente está en condiciones óptimas para el trabajo o la competición.

En Guzvet Clínica Equina, como veterinarios de caballos en Sevilla especializados en ortopedia y diagnóstico de cojeras, realizamos evaluaciones detalladas que permiten detectar alteraciones sutiles antes de que se conviertan en lesiones graves.

1. ¿Por qué es esencial la evaluación ortopédica en una precompra?

El aparato locomotor es el sistema más exigido del caballo y el que más lesiones acumula con el tiempo.
La exploración ortopédica tiene un doble objetivo:

  • Evaluar la funcionalidad actual del animal.
  • Prever posibles problemas futuros que puedan comprometer su rendimiento o longevidad deportiva.

Una cojera incipiente, una asimetría o una alteración del aplomo pueden pasar desapercibidas para un ojo inexperto, pero marcar la diferencia entre un caballo apto o no para la disciplina deseada.

2. Cómo se realiza la evaluación ortopédica

La evaluación ortopédica se divide en varias fases complementarias:

A. Inspección estática

  • Se observa al caballo de pie, en una superficie nivelada.
  • Se evalúan los aplomos y la conformación de las extremidades.
  • Se buscan asimetrías musculares, posturas de compensación o signos de dolor.

Un mal aplomo —por ejemplo, extremidades anteriores campadas o posteriores acampanadas— puede provocar sobrecargas que a largo plazo afecten a articulaciones como el menudillo o el corvejón.

B. Palpación

  • Se palpan tendones, ligamentos y articulaciones.
  • Se comprueba si hay calor, inflamación o sensibilidad dolorosa.
  • Se evalúa la movilidad pasiva de las articulaciones y posibles crepitaciones.

Esta parte permite detectar signos tempranos de tendinitis, desmitis o artrosis incluso antes de que aparezca cojera visible.

C. Evaluación dinámica

  • El caballo se mueve al paso y al trote en línea recta, primero sobre suelo duro y luego blando.
  • Se observa el patrón de movimiento, el ritmo y la amplitud de zancada.
  • Cualquier irregularidad o pérdida de simetría es analizada con detalle.

3. La prueba de flexión: qué es y qué información aporta

La prueba de flexión es una de las herramientas más utilizadas para detectar molestias articulares subclínicas.
Consiste en mantener una articulación flexionada durante unos segundos y luego observar la respuesta del caballo al trote inmediato.

Cómo se interpreta

  • Si el caballo trota con normalidad, se considera negativa.
  • Si muestra rigidez, acortamiento de tranco o cojera evidente, la prueba es positiva.

La intensidad y duración de la respuesta ayudan al veterinario a localizar el posible origen del dolor: menudillo, nudo, carpo, corvejón, etc.

En Guzvet, además de la valoración clínica, registramos los resultados en vídeo y, cuando procede, complementamos con radiografías o bloqueos diagnósticos para confirmar la localización exacta de la lesión.

4. Limitaciones y correcta interpretación

Es importante entender que la prueba de flexión no es una sentencia definitiva.
Un resultado positivo no implica necesariamente una lesión grave; puede deberse a la conformación, a un exceso de fuerza en la maniobra o incluso a una falta de calentamiento.

Por eso, la interpretación siempre debe:

  • Hacerse en conjunto con la exploración completa.
  • Considerar la edad, disciplina y estado físico del caballo.
  • Confirmarse con estudios complementarios si genera sospechas clínicas.

5. Qué tipo de alteraciones pueden detectarse

La evaluación ortopédica y las pruebas de flexión pueden revelar:

  • Lesiones articulares tempranas (sinovitis, artrosis).
  • Tendinitis o desmitis incipientes.
  • Desequilibrios musculares o compensaciones.
  • Cojeras leves ocultas o intermitentes.
  • Desviaciones de aplomo que comprometen la alineación articular.

Detectar cualquiera de estos signos antes de la compra permite prevenir lesiones crónicas y valorar la idoneidad del caballo para su disciplina específica.

6. Consejos prácticos para el comprador

  • Asegúrate de que el examen ortopédico sea realizado por un veterinario especializado en cojeras.
  • Solicita grabaciones de vídeo y fotografías para documentar los hallazgos.
  • No descartes un caballo por un hallazgo leve sin una valoración funcional global.
  • Si el caballo va destinado al deporte, considera un examen radiográfico complementario.
  • En potros o animales jóvenes, repite la evaluación tras la doma inicial para confirmar la evolución.

Conclusión

La evaluación ortopédica y las pruebas de flexión son pilares fundamentales del examen precompra.
Más allá de detectar lesiones, permiten entender la biomecánica y la predisposición futura del caballo, asegurando que la compra sea coherente con el uso previsto.

En Guzvet Clínica Equina, realizamos este proceso con rigor técnico y una visión preventiva, combinando exploración clínica detallada, radiología digital y asesoramiento personalizado para cada comprador. Nuestro objetivo es garantizar que cada decisión esté respaldada por evidencia veterinaria sólida y transparente.

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